Me culeo a mi secretaria en las horas de descanso

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La mina es espectacular, más cuando va a la oficina con su faldita que deja ver sus largas piernas que no me dejan concentrarme, aunque hay un pequeño problema y es que la rubia es casada pero me ha dicho más de una vez que su marido es un pobre saco de wea, la tiene chiquita y no se le para tanto como antes, viendo la situación crítica de mi secretaria me preocupé por su satisfacción sexual la cual era en ese momento inexistente, entonces decidí complacerla en la hora de descanso cuando todos se van a almorzar, nos quedamos y ahí mismo donde están almacenadas las facturas del mes le levanté la faldita y pasé a empujarle la pichula aunque le duela! Volteaba a mirarme como diciendo “duele maldito, duele!”

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