Un buen mamón en medio de la calle nunca viene mal

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Hace unos días quise salir a pasear por el campo para quitarme algo de estrés de tanto trabajo en la ciudad, pero no quería salir solo así que llamé a una amiguita del trabajo para que me acompañara y así pasamos un día muy relajante al aire libre, ella se emocionó mucho y no sabía que era tan maraca hasta que cuando estábamos en una zona donde no había mucha gente la mina me dijo que cierre los ojos y se arrodillo y comencé a sentir su húmeda boca succionando mi pico, se me paró al tiro y la dejé seguir y ella no paró hasta sacarme hasta la última gota de leche.

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