Un bonito culo penetrado en la mesa de la cocina

10 min

Ese culo le pertenece a mi polola, un poto tan blanco y angelical, limpio de todo pecado aparentemente merece la mejor culeada que uno le puede dar, ese día mis viejos se habían ido a la iglesia para escuchar la palabra de un sacerdote, bueno esas cosas no las conozco mucho pero ellos sí son muy devotos, pero fue una oportunidad de oro para llevar a mi amorcito a casa y pedirle que me prepare unas ricas empanadas, lo estaba haciendo pero no pude más, tenía ganas de hacer esto desde hace mucho y como ven, ese hermoso culo fue penetrado por mi duro pene en la mesa de la cocina, luego le di vuelta para verla abierta de piernas esperando que le de mi amor. 

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