Torturarme las tetas me excita demasiado!

Mi pololo sí que sabe cómo chuparlas, las acaricia y cuando se emociona al momento del sexo me las ha llegado a cachetear y a morder, me duele pero al mismo tiempo me gusta, es una de esas sensaciones difíciles de describir, pero este es un momento a solas que yo siempre sé cómo aprovechar, me gusta disfrutar de estos momentos para reflexionar sobre las cosas que hago en mi vida y por supuesto cuando lo hago desnuda me siento más en paz.

Pero luego siento mis tetas como si estuvieran pidiendo algo de cariño y yo sí que me paso de la raya, me las acaricio y todo pero cuando coloco estos objetos de tortura el placer que siento es mucho más intenso que cualquier cosa que mi pololo me pudiera hacer.