Qué buena amante es mi empleada doméstica

Ella es casada y yo también, mi esposa fue quien la contrató para hacer labores domésticas y todo bien, hasta ahora, aunque sí me parecía muy atractiva pero sabiendo lo celosa que es mi mujer mejor ni mirarle el poto a esta weona, pero siempre me las arreglaba para tener una buena vista del culo de esta mujer. Creo que esto iba a pasar tarde o temprano, llegué temprano de la pega y no pude más, la abracé y le dije «vamos a coger» y ella asintió con la cabeza.

Se quitó la ropa y empezó a tocarse la vagina, el pico se me puso como un fierro y me la cogí en la sala, en la cocina y hasta en la bañera, mueve bien el culo la mina y hace buenas mamadas, le disparé los mocos con tal fuerza que creo que batí mi propio récord de lanzamiento de leche!, casi un metro de distancia hasta su carita.