Leche en la carita linda de mi polola

Le compré esta lencería y ella me dijo que no era necesario pero se la quedó por supuesto, la mina para reforzar esa sensación de agradecimiento me dijo que podía cogerla aunque su madre estuviera presente, bueno la suegrita estaba en la cocina, qué mejor que culearme a la mina en su pieza con esa sensación de ser descubiertos en cualquier momento, ella estaba un poco triste y no me lo negó, solo me dijo que no estaba pasando por un buen momento en la pega.

Pero ya estaba con la lencería puesta y me hizo una mamada, rica y babosa como siempre, pero antes no me dejaba tomarle fotos de cuando se traga mi crema, pero esta vez fue diferente, creo que ayudé a levantarle el ánimo y lo conseguí, su cara estaba tan embarrada de semen que creo que ni se dio cuenta que yo estaba tomando fotos, la amo mucho cuando  me deja venirme en su rostro.